CLA DE ROCES DE NOVELA HISTÓRICA, TE INTERESA

Un paseo por la Cuenca

No vamos a especificar cuál. Tanto da. También podríamos haber titulado esta entrada, de un modo un tanto pretencioso, «Tres visiones de la intrahistoria minera de Asturias».

Decía Unamuno que la «intrahistoria» era la historia de la gente «sin fama», la historia minúscula de los olvidados por la historia. 

A ellos les hemos dedicado tres de las sesiones de nuestro club matinal. 

Empezamos nuestro paseo de la mano de Laura Castañon («Dejar las cosas en sus días») en el poblado de Bustiello, la utopía católica del segundo marqués de Comillas, el experimento de un «buen patrón». En esta novela, Castañon, relata la cración de este poblado minero tan atípico, através de la familia Montañes. Especialmente interesante la descripción que Laura hace de la vida «social» de las esposas de los ingenieros, tan ajena a la realidad de los mineros, encerradas en su microcosmos de meriendas y convites., de los mineros de Bustiello, temerosos de Dios, o de perder sus privilegios y siempre vigilados, probablemente aburridos Manuel LLaneza y sus compañeros recorriendo la carretera puño en alto, alterando la digestión de los los buenos burgueses… 

De Bustiello a Figaredo. Fulgencio Agüelles nos invita a penetrar en el hermoso «Palacio azul de los ingenieros belgas». Lo hacemos de la mano del joven Nalo, que ha conseguido burlar su destino de minero, para entrar a trabajar como jardinero en la casa de los ingenieros belgas. Gracias a Nalo nos asomamos a la otra realidad de la minería, la de sus dirigentes y las intrincadas relaciones entre política e industria. El inmenso poder de esos capitanes de la industria, que hoy dan nombre a nuestras calles y el abismo social que los separaba de aquellos sobre los que se cimentaba dicho poder. Los mineros son los caballos de tiro de esa revolución industrial. Y son tratados como tales. Que no les falte agua y comida, y la instrucción imprescindible para ser productivos.

Y la revolución estalla: Octubre de 1934.

Asturias, años 60. «Carboneras» de Aitana Cataño y Alfonso Zapico. También, como en la novela de Argüelles, en estos microrrelatos ambientados en el ficticio municipio de Montecorvo, se plasma un tiempo de transición. Aparentemente todo está como debe estar, atado y bien atado: el cura, el capitán de la guardia civil, los mineros «controlados»…Pero son tiempos de cambios. Para ser más precisos es justamente en ese momento y gracias al arrojo de mujeres y hombres como los que retrata «Carboneras» que se hace posible el ansiado «cambio».  

«Carboneras» es un libro lleno de aciertos: el equilibrio entre los textos y las ilustraciones, que los complementan y aligeran, la suma de historias que finalmente conforman una única y rica historia: la de las mujeres que eran más que las mujeres de los mineros, ellas mismas merecían ser consideradas «mineras» por su labor. Otro acierto: su edición. 

Pocas veces ponemos el foco sobre las editoriales pero en este caso es obligado.

Pez de plata es una editorial asturiana que factura libros con un calidad exquisita. Ponen cuidado en la tipografía, en las tintas, en la textura del papel… La conjunción de los párrafos ligeros de Aitana Castaño, las ilustraciones de Zapico, que le dan cierto aire de novela gráfica y el buen hacer de Pez de Plata, «Carboneras» resulta atrayente para un público joven y, a priori, nada interesado en la historia, ni siquiera en la intrahistoria.

1 comentario en “Un paseo por la Cuenca”

  1. Dos libros que nos dan a conocer la vida en pueblos con minas de carbón.
    Carboneras en los años 60 nos conmueve por la lucha de las mujeres y la unidad de todas a ellas.
    Dos libros que hay que leer.

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